El acceso a medicamentos de alto costo, creado para asegurar tratamiento gratuito a personas con enfermedades catastróficas, crónicas y oncológicas complejas, vuelve a quedar cuestionado por las demoras que enfrentan pacientes que dependen de una autorización para seguir viviendo. Tres madres, dos de ellas hermanas, siguen atrapadas en la lista de espera del Programa de Medicamentos de Alto Costo y Ayudas Médicas (PMAC), dentro de un proceso que puede extenderse por meses o años mientras la enfermedad no se detiene.
Odali Moatis representa ese contraste entre la finalidad del programa y la realidad de quienes aguardan una respuesta. Diagnosticada con cáncer de mama a los 23 años, luego con metástasis en un pulmón y más tarde en los huesos, espera desde hace más de un año la aprobación de Ribociclib, un medicamento cuyo costo supera los RD$340,000. Durante ese tiempo, según relató, ha recibido otras alternativas médicas que no le han funcionado, mientras su tratamiento definitivo continúa pendiente de autorización.
Lo descrito por estos pacientes pone el foco en el efecto que tienen los retrasos administrativos sobre la salud y la vida de familias que no pueden costear por su cuenta terapias inalcanzables. Aunque el PMAC fue creado en 2015 para garantizar acceso gratuito a estos fármacos, la extensión de las esperas mantiene abierto el reclamo de mayor vigilancia, capacidad de respuesta y rendición de cuentas sobre un servicio que, para muchos enfermos, llega tarde frente al avance de padecimientos que no dan tregua.
