NUEVA YORK.— A un año de que el presidente Luis Abinader reclamara ante las Naciones Unidas una reacción más firme frente a la crisis haitiana, la propia ONU admite que el giro anunciado aún no se ha completado. Carlos Ruiz Massieu, representante especial del secretario general para Haití y jefe de la Binuh, dijo que la resolución que creó la Fuerza de Supresión de Bandas representó un avance, pero insistió en que todavía falta culminar su despliegue para alcanzar resultados más amplios y sostenibles.
En conversación con HOY, Ruiz Massieu afirmó que la aprobación de la fuerza por el Consejo de Seguridad y su puesta en marcha son pasos relevantes, y destacó que el liderazgo regional, incluido el de Abinader, contribuyó a establecer ese mecanismo. Aun así, precisó que la fuerza todavía no ha llegado a su capacidad plena y que las dificultades han estado vinculadas a la velocidad del despliegue, en algunos casos por limitaciones para movilizar tropas o equipos.
La advertencia de la ONU vuelve a poner sobre la mesa la distancia entre el impulso diplomático exhibido el año pasado y la situación actual en el terreno. De acuerdo con Ruiz Massieu, la prioridad internacional continúa siendo la seguridad: el mandato de la fuerza vence a finales de septiembre y debe ser renovado por el Consejo de Seguridad, mientras se prevé que el despliegue total pueda cerrarse hacia finales de este año o a comienzos de 2027. Por ahora, el balance deja una señal de alerta institucional: hubo movimiento, pero no un cambio de rumbo consolidado.
