SANTO DOMINGO. — La publicación del libro El latido de la deuda pública: ¿Por qué el flujo importa más que el saldo?, del economista Haivanjoe Ng Cortiñas, vuelve a poner bajo la lupa el efecto real de la deuda en las finanzas públicas, al enfocar la atención no en el monto total adeudado, sino en la presión que su servicio anual ejerce sobre el presupuesto nacional.
En la presentación de la obra, el autor afirmó que el problema aparece cuando el servicio de la deuda “empieza a gobernar a quienes gobiernan”, una advertencia que vincula la discusión fiscal con la capacidad efectiva del Estado para definir prioridades. Según explicó, el debate público suele concentrarse en la deuda respecto al PIB o en el saldo total, mientras deja en un segundo plano el flujo anual de pagos de capital e intereses que debe asumir el país.
El libro incorpora el Indicador de Presión del Flujo de la Deuda (IPFD) y la Brecha de Estrangulamiento Fiscal, herramientas con las que Ng Cortiñas propone medir cuánto absorbe el servicio de la deuda de los ingresos públicos y cómo eso condiciona el margen de decisión presupuestaria. Su planteamiento sostiene que la cuestión de fondo no es solo cuánto debe el país, sino cuánto puede pagar cada año sin afectar su capacidad de invertir, desarrollar infraestructura, fortalecer el capital humano y atender las necesidades de la población.
