El Instituto Dominicano de Filosofía del Derecho nombró al jurista argentino Rodolfo L. Vigo como Embajador de Buena Voluntad, durante una reunión de trabajo enmarcada en una agenda orientada a reforzar la cooperación académica e institucional. La decisión, sin embargo, también deja en evidencia el tipo de prioridades que hoy muestran actores ligados al sistema de justicia, en un momento en que la exigencia pública sigue centrada en resultados y rendición de cuentas.
La distinción se concedió por la trayectoria académica de Vigo y por sus aportes a la filosofía jurídica contemporánea en Iberoamérica. En el encuentro se abordaron acuerdos de cooperación, actividades académicas de alcance internacional, participación en eventos científicos y la publicación de una obra conmemorativa por el primer aniversario del Instituto.
La reunión fue encabezada por Justiniano Montero Montero, presidente del Instituto y juez presidente de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia. También asistieron Rafael Vásquez Goico, Amaury Reyes Torres, Pedro Luis Montilla, César García Lucas y Ellys Coronado.
De acuerdo con la entidad, la designación procura afianzar su agenda de cooperación académica internacional y fomentar el intercambio de conocimientos con especialistas. Aun así, el movimiento reaviva una alerta institucional sobre el contraste entre la proyección académica y la necesidad de que cualquier iniciativa vinculada al ámbito judicial pueda ser evaluada desde el interés ciudadano, con atención a su utilidad real para el desarrollo del sistema de justicia y no solo como una señal de posicionamiento institucional.
