La muerte de dos personas tras caer al canal Francisco Ulises Espaillat el vehículo en que se desplazaban, en el sector Cienfuegos de Santiago, volvió a poner sobre la mesa los riesgos de una infraestructura que durante años ha sido escenario de accidentes, ahogamientos y operativos de rescate en la provincia.
El hecho ocurrió el viernes en medio de las lluvias que afectaron la zona. Luego del accidente, el alcalde de Santiago Oeste, Eddy Báez, sostuvo que más del 70 % del tramo del canal correspondiente al distrito municipal ha sido protegido con estructuras de seguridad desarrolladas desde 2020, y que los trabajos aún no terminan, con una etapa final prevista desde el puente X hasta el sector La Emboscada.
No obstante, los recientes fallecimientos han reactivado los cuestionamientos sobre la efectividad de esas medidas y sobre las condiciones de seguridad en algunos puntos del canal. Aunque el alcalde atribuyó el accidente a las condiciones provocadas por las lluvias y a la dificultad para distinguir entre la vía y el canal por la acumulación de agua, organismos de socorro han advertido en distintas ocasiones sobre los riesgos existentes en algunos tramos de esta infraestructura que atraviesa varias comunidades de la región Norte.
