Al menos cinco pasajeros habrían sufrido quemaduras luego de que un portátil se incendiara durante un vuelo de American Airlines entre Atlanta, Georgia, y Dallas, Texas, con más de 130 personas a bordo. El caso pasó a manos de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), en un episodio que volvió a mostrar el impacto inmediato que puede tener una falla de este tipo dentro de la cabina.
De acuerdo con reportes citados por The New York Post y CBS News, el piloto avisó de un “incendio en la cabina en la parte trasera del avión” durante el vuelo del viernes por la noche. En las comunicaciones con el control de tráfico aéreo, obtenidas por CBS News, habría señalado que entre cuatro y cinco pasajeros presentaron quemaduras provocadas por el portátil, mientras el dispositivo era contenido hacia la zona central de la aeronave. La FAA indicó que la tripulación reportó un incendio en la batería de un portátil y que el avión aterrizó cerca de las 6:55 de la tarde.
American Airlines confirmó a CBS News que el vuelo 2398 aterrizó sin problemas en el Aeropuerto Internacional de Dallas-Fort Worth, después de que se reportara humo proveniente del dispositivo de un pasajero durante el aterrizaje. La aerolínea resaltó la respuesta de sus asistentes de vuelo, que usaron una bolsa de contención térmica para sofocar el incendio, mientras equipos de emergencia aguardaban en tierra y al menos una persona habría necesitado atención médica. Aunque la reacción evitó un desenlace mayor, el incidente dejó expuesto el contraste entre la contención de la emergencia y las lesiones reportadas, ahora bajo revisión de la FAA.
