El arranque del año escolar dejó una alerta en varios centros de Santo Domingo: alrededor de 1,000 estudiantes no pudieron iniciar la docencia presencial porque las remodelaciones seguían activas cuando ya habían empezado las clases. Un recorrido de periodistas de LISTÍN DIARIO halló planteles cerrados, trabajos fuera de tiempo y condiciones aún pendientes, en una escena opuesta a lo previsto en el calendario escolar.
En el Liceo Secundario Unión Panamericana, en el ensanche Miraflores, los alumnos están recibiendo docencia virtual debido a que el plantel continúa cerrado. Tres días después del regreso a clases llegaron obreros para trabajar en la edificación, donde todavía había baños sin agua, pisos en remozamiento y refuerzos de techo. Un profesor, que pidió anonimato, resumió la incertidumbre sobre cuándo volverán a la presencialidad: «porque ni sabemos cuándo estará lista la escuela».
La Escuela Básica Aída Cartagena Portalatín, en Santo Domingo Este, también pospuso el inicio hasta el 31 de agosto mientras siguen los trabajos de acabado del plantel, intervenido desde mayo por el Ministerio de Educación. Su director, José Luis García, explicó que las 26 aulas están en la fase final de preparación, aunque persisten atrasos asociados al pulido de pisos y a situaciones eléctricas. El panorama vuelve a poner sobre la mesa la exigencia de explicaciones y seguimiento a unas obras que afectan de forma directa el servicio educativo y trasladan a estudiantes y familias el costo de una planificación que no llegó a tiempo.
