Iván Cepeda dijo tener la «firme convicción» de que ganará las elecciones del próximo domingo y se convertirá en el sucesor de Gustavo Petro, aunque todos los sondeos lo colocan en el primer lugar sin acercarlo todavía a la mitad más uno necesaria para evitar una segunda vuelta. De acuerdo con las propias encuestas citadas en la campaña, sigue abierta la opción de una definición posterior el 21 de junio frente a Abelardo de la Espriella o Paloma Valencia.
El senador de izquierdas fundamenta su confianza en los resultados de la consulta interna, en el desempeño de su sector en las elecciones al Congreso y en la expectativa de que el Pacto Histórico cuente desde el 20 de julio con la bancada parlamentaria más numerosa. Con esos elementos, Cepeda se mostró «tranquilo» y «contento» con la campaña, en una señal de continuidad con el oficialismo que busca convertir la fortaleza legislativa en respaldo político para la siguiente etapa.
Sin plantear una ruptura, el candidato aseguró que su programa de Gobierno es el que ha desarrollado Petro durante estos cuatro años, ahora actualizado bajo el nombre de «las tres revoluciones». Entre sus ejes citó una revolución ética contra la corrupción, el respeto de la vida y de la verdad de las víctimas, otra de carácter socioeconómico contra la pobreza y la desigualdad social, y una revolución política. Esa definición refuerza el contraste entre el discurso de renovación y la decisión de tomar como base de campaña la gestión ya ejercida por el actual oficialismo.
