El uso de celulares en los centros educativos está afectando la calidad del aprendizaje por el nivel de distracción que generan, afirmó el filósofo y académico Gilberto Rodríguez, al respaldar la Orden Departamental 011-2026 del Ministerio de Educación. La advertencia pone el foco en un problema que, según su valoración, ya tiene impacto en las aulas y obliga a vigilar si la disposición oficial será suficiente frente a una práctica que se ha normalizado.
Rodríguez, docente de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), sostuvo que la medida es “muy oportuna”, aunque la justificó por los efectos que atribuye a la exposición excesiva a dispositivos móviles desde edades tempranas. De acuerdo con su explicación, el uso inadecuado y desmedido de estos equipos puede afectar el desarrollo cognitivo de niños y adolescentes, hasta el punto de “atrofiar el desarrollo cognitivo del pensamiento y las destrezas motoras de estos estudiantes”.
El académico agregó que herramientas promovidas en un inicio como apoyo educativo han terminado en “excesos y abusos” que perjudican a los alumnos, y señaló que mientras más se normaliza ese uso incorrecto desde la niñez, más difícil resulta después imponer controles. Durante la entrevista recordó además que el 12% de la población mundial enfrenta problemas de salud mental y consideró que el uso excesivo de la tecnología está relacionado con esa realidad, como una señal de alerta sobre el costo social del problema más allá del aula.
