Santiago.- La acumulación de desechos en calles de Santiago Oeste volvió a provocar una alerta sanitaria entre moradores de Cienfuegos y El Ingenio, que denuncian el desborde de vertederos improvisados mientras aumenta la presión sobre un servicio de recogida que no consigue responder con eficacia al crecimiento de la población.
Además de afectar el entorno, la situación alimenta el temor a brotes de enfermedades y deja en evidencia el contraste entre una necesidad básica de limpieza urbana y la realidad que viven esas comunidades. En distintos puntos, las vías siguen cubiertas de desperdicios, en un panorama que impacta de lleno la rutina de los vecinos.
“El camión de la recogida de basura pasa cada cierto tiempo. Lo que sucede es que muchas gentes salen de los callejones y tiran los desperdicios en las aceras y eso deja la imagen e que no la recogen”, dijo el ciudadano Randi Franco.
Otros residentes señalan la falta de equipos para atender una demarcación en expansión, lo que consideran una muestra de desgaste en la capacidad de gestión frente a una demanda esencial. Por ello pidieron al encargado distrital de Santiago Oeste, Eddy Báez, que asuma con responsabilidad la recogida de basura, en medio de una crisis que ya no se limita a la imagen y se ha convertido en un riesgo para la salud y en una prueba de rendición de cuentas sobre los servicios públicos.
