Durante la apertura de la VII Conferencia Latinoamericana de Saneamiento (Latinosan 2026), en Punta Cana, el presidente Luis Abinader sostuvo este miércoles que el saneamiento urbano no debe seguir viéndose como un asunto secundario y lo relacionó con la salud pública, la sostenibilidad ambiental, la resiliencia climática y el desarrollo económico. En ese marco, afirmó que la República Dominicana ha colocado el acceso al agua potable y al saneamiento entre sus principales prioridades, mientras defendió las inversiones en infraestructura hídrica y sanitaria.
En ese mensaje, Abinader puso de relieve el proyecto de acueducto y alcantarillado con reúso para Verón-Punta Cana, incluido en el Programa de Saneamiento Universal de Ciudades Costeras y Turísticas. Según explicó, la obra beneficiará de forma directa a más de un millón de personas, protegerá recursos naturales y reforzará la sostenibilidad del principal destino turístico del país.
El mandatario enmarcó estas intervenciones como una respuesta a un rezago histórico del sector, al insistir en que el acceso universal al agua potable y al saneamiento resulta indispensable para elevar la calidad de vida. La exposición oficial, no obstante, vuelve a situar el debate en la necesidad de fiscalizar resultados concretos en un servicio que el Gobierno presenta como prioritario y decisivo para las comunidades y la actividad turística.
