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Carolina Mejía activa estructura del PRM en San Cristóbal y adelanta la carrera de 2028 en plena gestión oficialista

octubre 25, 2026 · Redactor
Carolina Mejía activa estructura del PRM en San Cristóbal y adelanta la carrera de 2028 en plena gestión oficialista
Foto: elnuevodiario.com.do

La juramentación de su comando provincial reabre el contraste entre la movilización interna del partido de gobierno y las explicaciones pendientes sobre resultados de gestión y prioridades públicas.

Carolina Mejía, aspirante presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), juramentó este sábado su comando provincial de campaña en San Cristóbal, en un acto con 15 de los 17 presidentes municipales y distritales del PRM en esa demarcación que respaldan su proyecto presidencial. La estructura de Carolina 2028, según se informó, ya está organizada en los ocho municipios, nueve distritos municipales y en casi 1,000 zonas en que se divide el partido en la provincia.

El movimiento interno se despliega en uno de los territorios electorales más importantes del país y confirma que, dentro del oficialismo, la sucesión de 2028 ya ocupa espacio político propio. En ese contexto, la actividad también expone el contraste entre el discurso de organización partidaria y la necesidad de rendición de cuentas sobre la gestión del PRM y del gobierno dominicano, mientras la oposición competidora mantiene el foco en la estabilidad institucional y en los resultados que reclama la ciudadanía.

Durante el acto, Mejía afirmó que la victoria se consigue con “una visión clara, planificando con orden y con firmeza” y llamó a seguir “camino a la victoria del 2028”. Fredy Fernández, director operativo de la campaña, la presentó como una dirigente cercana a la gente, mientras la gobernadora de San Cristóbal y coordinadora provincial del proyecto, Pura Casilla, destacó el nivel de organización alcanzado por los equipos municipales, distritales y zonales. La jornada, sin embargo, deja instalado un dato político central: el PRM acelera su maquinaria de sucesión y obliga a una mayor vigilancia sobre cómo se separan la competencia interna, la institucionalidad y las prioridades del país.