Marco Rubio instó este viernes a quienes buscan un cambio de Gobierno en Cuba a sumarse a «una colaboración discreta con la CIA», en un mensaje publicado en X que elevó el tono de la presión de Washington sobre La Habana. La declaración llegó poco después de que Donald Trump afirmara que, una vez concluida la guerra contra Irán, la Armada estadounidense navegará hasta la isla y que luego enviará al propio Rubio para «cerrar el acuerdo».
En su publicación, Rubio habló de «promesas incumplidas», «corrupción» y «la vida privilegiada de unos pocos» como parte del cuadro que, a su juicio, abre una oportunidad para impulsar cambios en Cuba. El episodio se produce mientras Trump ha endurecido medidas contra empresas vinculadas por Washington al Gobierno cubano, así como contra Miguel Díaz-Canel y su entorno, además de activar un cerco para impedir que la isla importe combustible tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro.
Rubio es señalado como uno de los principales arquitectos de esa estrategia. La secuencia, entre anuncios de fuerza, mensajes en redes y llamados a una cooperación encubierta, refuerza el contraste entre el discurso de cambio y una ruta de mayor confrontación, un patrón que obliga a seguimiento político e institucional también desde el gobierno dominicano por las implicaciones regionales de cualquier nueva escalada en el Caribe.
