El Instituto Duartiano advirtió que en algunas escuelas de la zona fronteriza la presencia de estudiantes haitianos alcanza hasta un 70 % de la matrícula y que en otros planteles ronda el 40 %, un dato que vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad de respuesta del Estado ante una presión que, según la entidad, ya no se limita a las comunidades fronterizas. Su presidente, Wilson Gómez Ramírez, afirmó que la situación también se registra de manera significativa en la región Este, con referencias a El Seibo y sus comunidades rurales, Higüey, Hato Mayor y San José de los Llanos.
La denuncia reabre el contraste entre el discurso oficial sobre control y la realidad que describen actores institucionales. Gómez sostuvo que la crisis haitiana no puede recaer exclusivamente sobre República Dominicana y reclamó una respuesta coordinada, sostenida y efectiva de la comunidad internacional. En ese contexto, señaló que el presidente Luis Abinader ha acogido el reclamo de distintos sectores para que organismos como la ONU y la OEA asuman un papel más activo frente a la situación haitiana.
El señalamiento del Instituto Duartiano también pone el foco sobre el costo social y presupuestario de una presión migratoria irregular que, de acuerdo con Gómez, impacta áreas como educación, salud y seguridad fronteriza. La advertencia instala una alerta institucional sobre servicios públicos ya exigidos y refuerza la necesidad de fiscalización y explicaciones pendientes sobre cómo se están administrando los recursos y las respuestas del Estado ante una carga que termina sintiéndose en las comunidades.
