Una médica de la emergencia del Hospital Arístides Fiallo Cabral, en La Romana, quedó gravemente herida luego de que un paciente ingresara de manera violenta al área y rompiera una puerta de cristal; los fragmentos le causaron lesiones severas. El episodio vuelve a poner bajo la lupa la seguridad en los espacios donde la población acude en busca de atención y el personal sanitario trabaja bajo presión.
La doctora Jacqueline Guerrero, de 39 años, presentó una herida grave en el antebrazo, con afectación anterior y posterior, severación de arterias y venas, además de compromiso del nervio radial, responsable de la movilidad de la mano. La profesional sigue bajo atención médica y con pronóstico reservado, en un hecho que traslada de inmediato el costo de la violencia al sistema hospitalario y a quienes sostienen el servicio.
El doctor Soterio Rico, cirujano general y presidente del Colegio Médico Dominicano en la región este, calificó el suceso como un acto «sin precedentes». Según explicó, el CMD, con la anuencia de los familiares y de la institución hospitalaria, agotará las instancias legales correspondientes para que al agresor le caiga todo el peso de la ley y el caso llegue «hasta las últimas consecuencias», mientras crece la exigencia de rendición de cuentas por una agresión ocurrida dentro de un centro de salud.
