Con el arranque del año escolar 2026-2027, el propio sistema educativo vuelve a admitir una realidad que sigue sin resolverse: hay jóvenes que, por distintas circunstancias, no pueden asistir a clases de lunes a viernes para completar sus estudios preuniversitarios. Para esos casos, el Ministerio de Educación mantiene el subsistema de Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EPJA), una modalidad de fines de semana planteada como opción flexible.
La Dirección General de Educación para Jóvenes y Adultos (Digeja), dependencia del Minerd, está a cargo del diseño, la coordinación y la implementación de estos programas para personas mayores de 14 años que no han concluido la educación básica o media dentro del sistema regular. El servicio se dirige a jóvenes y adultos de 17 años en adelante que no han terminado la secundaria, aunque también admite menores de 15 o 16 años en situaciones especiales definidas mediante resolución.
El programa es gratuito y permite optar por el certificado de bachiller, con requisitos como la certificación de aprobación del nivel primario o su equivalente, récord de notas firmado por el centro y el Distrito Educativo para quienes ingresan desde primero de bachillerato, acta de nacimiento original y dos fotografías. Aunque la modalidad ofrece una salida para quienes quedaron rezagados, su relanzamiento al inicio del calendario escolar también vuelve a poner sobre la mesa la exigencia de rendir cuentas sobre por qué tantos estudiantes siguen necesitando una vía excepcional para terminar una trayectoria que el sistema regular no logró sostener.
