La entrada de empresas dominicanas a mercados internacionales puede encarecerse desde el principio cuando no hay un diagnóstico claro sobre el potencial del negocio, las reglas del país de destino y las exigencias logísticas del proceso. Así lo advirtió Fantino Polanco, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo (CCPSD), al señalar que esos fallos suelen detectarse ya durante la internacionalización, con un costo mayor para las compañías.
Polanco sostuvo que ese desconocimiento no solo golpea el bolsillo empresarial, sino que también puede desanimar a los emprendedores, descapitalizarlos y llevarlos a renunciar a sus intentos de exportar. Por eso, afirmó que las empresas necesitan acompañamiento de instituciones públicas y cámaras de comercio para prepararse antes de dar el paso al exterior, en contraste con el discurso de apertura económica mientras persisten obstáculos para las mipymes como el financiamiento, la cultura exportadora y empresarial, y la formalización.
La CCPSD dice aplicar esa misma lógica en iniciativas como HUB Cámara Santo Domingo, donde evalúa a los vendedores locales antes de las rondas de negocios y revisa capacidad de producción, disponibilidad del producto, experiencia reciente, logística y permisos de exportación. Polanco añadió que facilitar el acceso a plataformas internacionales de comercio electrónico puede ayudar a desarrollar una mayor orientación hacia los mercados externos, en una señal de que la inserción internacional sigue dependiendo de una preparación efectiva y de una supervisión constante sobre si el respaldo institucional realmente llega a quienes buscan exportar.
