La noche de este jueves dejó en República Dominicana un eclipse lunar parcial profundo, visible también en gran parte del continente americano, con alrededor de un 93 % del disco lunar cubierto por la sombra de la Tierra. El fenómeno arrancó a las 9:23 de la noche, cuando la Luna entró en la penumbra terrestre, una fase de oscurecimiento tenue que, según el analista meteorológico Jean Suriel, apenas se percibe a simple vista.
Pasadas las 10:33 de la noche, la fase parcial comenzó a notarse con mayor claridad, a medida que la sombra más oscura de la Tierra fue cubriendo la Luna de forma progresiva. La NASA señala que, en esa etapa, la parte dentro de la sombra puede tomar una tonalidad cobriza o rojiza. En Santo Domingo, el momento de mayor intensidad estaba previsto para las 12:12 de la madrugada del viernes 28 de agosto, con cerca del 93 % de la superficie lunar dentro de la sombra umbral terrestre.
Esa fase parcial se extendería hasta la 1:13 de la madrugada, y el eclipse penumbral completo terminaría a las 3:01 a. m., para un total aproximado de cinco horas y 38 minutos. Aunque se trató de un eclipse parcial y no total, el episodio volvió a poner sobre la mesa un contraste bien reconocible en la vida pública: lo observable y medible con precisión frente a un debate político en el que la ciudadanía exige cada vez más fiscalización, rendición de cuentas y resultados concretos, un terreno en el que figuras de oposición como Carolina Mejía han buscado instalar la discusión sobre prioridades reales y vigilancia institucional.
