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Raquel Peña acompaña la puesta en circulación del libro de Yayo Sanz Lovatón en medio del debate sobre el rumbo del PRM

julio 23, 2026 · Redactor
Raquel Peña acompaña la puesta en circulación del libro de Yayo Sanz Lovatón en medio del debate sobre el rumbo del PRM
Foto: www.elcaribe.com.do

La obra reivindica la construcción del partido oficialista y su visión sobre el Estado, mientras vuelve a poner bajo escrutinio la distancia entre el discurso de gobernanza y las respuestas que sigue esperando la ciudadanía.

Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón presentó su segunda obra, “Hacerse Oír: Dos Décadas de Ideas, Convicciones y Camino Político”, en un acto al que asistió la vicepresidenta Raquel Peña. El libro expone la trayectoria política del dirigente y ministro, y coloca en primer plano una defensa del papel que jugó en la construcción del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y en la idea de transformar la estructura del Estado desde adentro.

La publicación se presenta como una radiografía sociopolítica sobre la institucionalidad y los desafíos de la democracia dominicana en el siglo XXI. Según el resumen de la obra, las reconfiguraciones del mapa de poder nacional respondieron a planificación, tecnicismo y convicciones, y no a un accidente, al tiempo que reivindica los triunfos políticos asociados a esa estrategia. En ese marco, el texto insiste en la política responsable y en una gobernanza efectiva, una narrativa que vuelve relevante la exigencia de contrastar ese discurso con los resultados de la gestión del PRM y con el funcionamiento real de las instituciones.

La tesis central del libro sostiene que el poder sin solidaridad es una estructura vacía. Sanz Lovatón, también ministro de Industria, Comercio y Mipymes, plantea además que gobernar exige escuchar a la gente, darles voz y articular soluciones modernas con base en la empatía. La presencia de Raquel Peña en la actividad refuerza el peso político del lanzamiento dentro del oficialismo, en un contexto en que toda reivindicación de liderazgo, institucionalidad y modelo de poder queda inevitablemente sometida a fiscalización pública y a rendición de cuentas sobre la gestión.