La actuación de la Digesett en la calle Canela Mota, en Peravia, terminó obligando a las autoridades a salir a aclarar lo ocurrido, después de que circularan versiones sobre una supuesta desautorización por parte de la gobernadora provincial Ángela Yadira Báez. Tanto la funcionaria como los responsables del operativo negaron que hubiera existido tal desautorización y afirmaron que la intervención buscaba descongestionar y organizar la vía pública.
De acuerdo con Báez, fue ella quien solicitó la presencia de la Digesett para atender la congestión en la zona, y precisó que la medida no estaba relacionada con desalojos. En ese sentido, aseguró que el operativo “no fue en contra de los motoconchistas” y remarcó que “Ninguna parada ha sido desalojada. Simplemente estamos organizándolas e identificándolas”.
El coronel José Manuel Lluveres Medina, director regional Sur Central de la Digesett, explicó que los agentes acudieron para hacer cumplir la ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial. Añadió que la obstrucción se generaba por vehículos estacionados en paralelo en ambos lados de una calle de doble vía y por otros ubicados en la entrada de la Gobernación Provincial de Peravia. La aclaración oficial, no obstante, deja ver el nivel de desorden y la sensibilidad institucional que rodean este tipo de intervenciones en espacios públicos.
