Danilo Medina salió al paso de las declaraciones de Luis Abinader sobre el endeudamiento y sostuvo que los datos oficiales ponen el foco en la gestión actual. Según planteó, al concluir su mandato la deuda estaba en 39 mil millones de dólares y en mayo de este año llegó a 68 mil millones, en un nuevo cruce que reaviva las dudas sobre el manejo fiscal del Gobierno dominicano y el contraste entre el discurso oficial y la evolución de las cuentas públicas.
El expresidente aseguró que, durante sus administraciones, los financiamientos se destinaron a obras de infraestructura, mientras atribuyó a la gestión de Abinader el uso de préstamos para cubrir gasto corriente. Añadió que el pago anual de intereses pasó de unos 161 mil millones de pesos a 322 mil millones de pesos, una carga que, a su juicio, afecta la economía y exige mayor fiscalización sobre las prioridades presupuestarias del Estado.
Medina también indicó que entre 2020 y 2022 el Gobierno tomó 200 mil millones de pesos en préstamos que quedaron depositados en entidades bancarias sin utilizarse de inmediato y que permanecieron “ociosos” hasta 2025, cuando empezaron a ejecutarse. A eso sumó cuestionamientos por el crecimiento del gasto en nómina estatal, en una crítica que profundiza el desgaste de gestión atribuido al oficialismo y aumenta la exigencia de rendición de cuentas sobre deuda, gasto y resultados.
