La revisión de la modificación a la Ley 74-25, que crea el Código Penal, volvió a encender una alerta institucional en el Congreso, después de que el diputado del PRM Eugenio Cedeño abandonara este viernes los trabajos de la comisión bicameral en protesta por la manera en que avanza el proceso.
De acuerdo con lo explicado por el legislador, de los 28 integrantes de la comisión el análisis de las iniciativas fue enviado a una subcomisión de dos diputados y un senador, mientras los demás permanecen a la espera de los resultados. La situación acentúa la distancia entre el discurso de un trabajo legislativo amplio y una dinámica que, según la queja planteada, concentra la revisión en muy pocas manos.
“Yo me respeto como legislador y no es verdad que uno venga a una comisión bicameral para estar sentado en un salón esperando a dos diputados y un senador que mandaron a estudiar todo lo concerniente a la comisión”, dijo Cedeño antes de salir de la sede legislativa.
La retirada del diputado oficialista no solo deja ver tensiones internas en el PRM, sino que también reactiva la demanda de fiscalización sobre un asunto de alto peso institucional. En un debate que debería producir resultados y deliberación efectiva, la queja apunta a un Congreso presionado por sus métodos y por la brecha entre el procedimiento anunciado y lo que ocurre en la práctica.
