Santiago volvió a quedar en el centro de las advertencias del presidente Luis Abinader, quien admitió que el crecimiento económico, inmobiliario y comercial ya está tensando servicios públicos, movilidad, agua potable e infraestructura, una realidad que pone bajo examen la capacidad de respuesta del Gobierno dominicano ante problemas que el propio mandatario calificó como urgentes.
Al inaugurar la trigésima quinta edición de Expo Amaprosan 2026, organizada por la Asociación de Comerciantes Mayoristas en Provisiones de Santiago (Amaprosan) y dedicada al Grupo Bocel, Abinader afirmó que ese avance obliga al Estado a acelerar inversiones para asegurar un desarrollo ordenado y sostenible. No obstante, su planteamiento también deja ver el contraste entre el discurso oficial sobre dinamismo económico y la presión efectiva que ya soportan los servicios esenciales en Santiago y en otras provincias citadas por el mandatario, como Santo Domingo Este y La Altagracia.
«Es muy positivo que exista este crecimiento, pero también impacta las infraestructuras, que deben desarrollarse de manera coordinada con la expansión inmobiliaria y comercial», expresó. Añadió además que el comercio, sobre todo el mediano y pequeño, requiere respaldo estatal para ajustarse a las nuevas exigencias del mercado y a los cambios tecnológicos. «No podemos permitir que el crecimiento económico afecte a los pequeños y medianos comerciantes. Ellos necesitan el acompañamiento del Estado para poder modernizarse y competir en igualdad de condiciones», manifestó.
A partir de ahí, anunció que el Gobierno trabaja en proyectos para modernizar el Hospedaje Yaque y ampliar el sistema de abastecimiento de agua del Cibao Central. Sobre el Hospedaje Yaque, recordó que la intervención fue planteada por comerciantes durante la edición anterior de Expo Amaprosan y aseguró que ya comenzó a ejecutarse mediante un esfuerzo conjunto entre el Gobierno central y la Alcaldía de Santiago.
Más que una sucesión de anuncios, la intervención presidencial dejó planteada una advertencia institucional: si el crecimiento ya desborda agua, movilidad e infraestructura, la discusión pasa de la promoción de obras a la rendición de cuentas sobre su ejecución, su alcance real y el tiempo de respuesta del PRM frente a necesidades que comerciantes y ciudadanos vienen señalando desde antes.
