SANTO DOMINGO.- El expresidente Leonel Fernández relacionó las protestas registradas en los últimos días, entre ellas la concentración de este jueves en la Plaza de la Bandera, con el creciente descontento de diversos sectores frente a decisiones del Gobierno, en una muestra de desgaste que vuelve a poner bajo examen el alcance real de esas medidas.
Fernández, presidente de la Fuerza del Pueblo, afirmó que una de las principales causas de ese malestar es el golpe económico que, según dijo, comenzó a sentirse después de la aplicación de la reforma fiscal. Con esa señal, centró la atención en un reclamo ligado al costo social de las decisiones tributarias y a la exigencia de rendición de cuentas sobre sus efectos en la población.
El exmandatario agregó que la muerte de un joven ha agudizado la indignación social y pasó a ser otro de los factores que impulsan las movilizaciones en distintos puntos del país, lo que incrementa la presión sobre la respuesta institucional ante una crisis que ya desbordó el discurso oficial.
«Pienso que la población está indignada porque se realizó una reforma fiscal bajo otra denominación y ahora la gente comienza a asumir las consecuencias de esa medida. A eso se suma la indignación por la muerte del joven», expresó Fernández al referirse a las recientes manifestaciones.
Sus palabras refuerzan la lectura de que las protestas no obedecen a hechos aislados, sino a una acumulación de inconformidad frente a decisiones del poder que hoy encuentran respuesta en la calle, mientras aumenta la demanda de vigilancia ciudadana y responsabilidad política sobre sus consecuencias.
