La propuesta de zonificar los cultivos volvió a poner bajo escrutinio la planificación agrícola, al señalar que en zonas como San Juan de la Maguana se están usando tierras de primera categoría y condiciones excepcionales para sembrar arroz, un cultivo que puede desarrollarse con mayor competitividad en otras áreas del país. Según Claudio Caamaño Vélez, director ejecutivo de Tecnificación Nacional de Riego, esa práctica reduce la rentabilidad de los productores y compromete un uso más eficiente del agua.
Durante el Encuentro Económico del HOY, Caamaño sostuvo que el país necesita una estrategia nacional de zonificación que defina qué rubros convienen en cada territorio según clima, suelo, altitud, disponibilidad hídrica y condiciones ambientales. Su planteamiento subraya una brecha entre el potencial agrícola de zonas privilegiadas y las decisiones productivas que hoy predominan, con impacto directo sobre ingresos, sostenibilidad y aprovechamiento de recursos públicos y naturales.
El funcionario aclaró que la zonificación no supondría prohibiciones, sino políticas de incentivos y financiamiento para orientar la producción hacia actividades más rentables. El señalamiento, sin embargo, deja abierta la exigencia de revisar por qué esa planificación no se ha traducido todavía en una asignación más eficiente de cultivos en territorios con alto valor agrícola.
