Aunque la Ley 63-17 establece de manera expresa el uso de casco para conductores y pasajeros de motocicletas, en avenidas y calles del Gran Santo Domingo la infracción continúa como parte de la rutina diaria. En vías como la 27 de Febrero, John F. Kennedy, Máximo Gómez, Winston Churchill, Abraham Lincoln y la Autopista Duarte es común ver motoristas protegidos mientras sus acompañantes circulan sin casco, pese a que la responsabilidad principal recae sobre el conductor, que no debe trasladar pasajeros en esas condiciones.
Milton Morrison, director del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), reconoció que esta exigencia no es reciente y que está contemplada en la legislación desde hace nueve años. “Aquí no tenemos una cultura de que el pasajero utilice el casco. La ley es clara y establece que tanto el conductor como el pasajero deben llevarlo”, afirmó el funcionario. Así, la escena observada en las principales vías deja ver el contraste entre una norma vigente desde hace años y un cumplimiento todavía limitado.
Las observaciones recogidas también evidencian que el uso del casco suele respetarse en tramos donde hay agentes de la Digesett, pero no en calles internas de barrios y comunidades, lo que vuelve a poner el foco sobre la aplicación efectiva de la ley más allá de los puntos visibles de fiscalización. Incluso, se aprecia que en algunos casos ciudadanos extranjeros muestran mayor nivel de cumplimiento al portar ambos ocupantes el equipo de protección.
