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Keiko Fujimori afronta su cuarta postulación con un legado que sigue polarizando a Perú

junio 6, 2026 · Redactor
Keiko Fujimori afronta su cuarta postulación con un legado que sigue polarizando a Perú
Foto: acento.com.do

Su peso electoral descansa en el recuerdo de la gestión de Alberto Fujimori, pero también vuelve a abrir el debate sobre autoritarismo, Estado de derecho y cuentas pendientes de la política peruana.

Este domingo 7 de junio, Keiko Fujimori vuelve a disputar la jefatura del Estado peruano por cuarta vez consecutiva en un escenario que pone otra vez en evidencia la permanencia de liderazgos sostenidos más por herencias políticas que por el cierre real de las fracturas institucionales del país. Como ha ocurrido en otros casos de América Latina, la repetición de candidaturas fallidas no impide una nueva oportunidad, aunque en esta ocasión el eje del debate continúa marcado por el apellido Fujimori.

Desde 2011, la heredera política de Alberto Fujimori ha conseguido pasar siempre a la segunda vuelta y ha perdido por escaso margen. Su vigencia se apoya sobre todo en el reconocimiento popular que aún conserva la gestión encabezada por su padre entre 1990 y 2000, asociada a la eliminación de la hiperinflación heredada del primer gobierno de Alan García, la recuperación del crédito internacional y la casi aniquilación del terrorismo de Sendero Luminoso y el MRTA.

Sin embargo, ese mismo legado opera también como su principal límite político. Si para una parte del electorado Alberto Fujimori sigue ligado a éxitos en seguridad ciudadana y estabilidad económica, para muchos otros permanece asociado a tendencias autoritarias y contrarias al Estado de derecho, que derivaron en múltiples condenas por graves violaciones a los derechos. La cuarta apuesta de Keiko, así, no solo pone a prueba su resistencia electoral: también reaviva la exigencia de vigilancia democrática frente a un pasado que Perú no ha terminado de resolver.