Santiago. Ante el aumento de la violencia sicológica y emocional y el deterioro de la salud mental, el arzobispo metropolitano de la arquidiócesis de Santiago, monseñor Héctor Rafael Rodríguez, hizo un llamado a fortalecer la cultura del respeto, el cuidado mutuo y la atención integral de la persona.
En la celebración de Corpus Christi realizada en el estadio Cibao y con la presencia de miles de feligreses, el religioso manifestó preocupación por los feminicidios y la violencia intrafamiliar. Explicó que no se trata únicamente de hechos asociados a armas o disparos, sino de una violencia que «se está volviendo casi patológica» y que, afirmó, está relacionada con el deterioro de la salud mental. Añadió que muchos episodios de agresión reflejan problemas más profundos para gestionar conflictos, frustraciones y emociones.
Rodríguez insistió en que la respuesta no puede quedar reducida a medidas represivas o judiciales. Al referirse a la violencia intrafamiliar, la describió como una «herida abierta» que continúa desangrando a la sociedad dominicana y cuya expresión más grave son los feminicidios. Con su mensaje, volvió a poner bajo escrutinio una realidad social que persiste en los hogares y que reclama atención integral más allá del discurso.
