El vicepresidente primero del Gobierno español y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, señaló en Ciudad de México que España mantiene un «seguimiento estrecho» de las decisiones de la Administración estadounidense sobre Cuba para tratar de «minimizar» su efecto en las empresas españolas que continúan operando en la isla.
Sus palabras llegaron después de que Meliá Hotels International anunciara que dejará de gestionar, comercializar y prestar servicios de marca en 15 hoteles en Cuba, en un contexto de empeoramiento de las condiciones geopolíticas, legales y económicas en el país caribeño. El endurecimiento de las sanciones de Washington se dirige a empresas o entidades vinculadas con sectores estratégicos de la economía cubana y con el conglomerado militar GAESA, lo que vuelve a presionar la presencia empresarial española en la isla.
Cuerpo afirmó que el Gobierno mantiene un «diálogo permanente» con las compañías para «ayudarles y acompañarles en este momento» a través de la Oficina Económica y Comercial de España y de la Secretaría de Estado de Comercio, que actúa «como puente» incluso con las autoridades estadounidenses. Con ese mensaje, el Ejecutivo reconoce un escenario de vigilancia y contención ante un impacto que ya afecta a una de las principales operadoras turísticas españolas en Cuba.
