La acusación por presunto uso de gas pimienta contra una joven por parte de un oficial de la Policía Nacional en el ensanche Luperón volvió a poner sobre la mesa la supervisión de las actuaciones policiales. Pamela Frías Vargas sostuvo que el hecho ocurrió cerca de la 1:00 de la madrugada del pasado domingo, cuando fue a reclamar las llaves del vehículo de su hermano, detenido antes por agentes, y que en medio de una discusión con el oficial actuante terminó rociada en el rostro.
La denunciante afirmó que dispone de evidencias audiovisuales y compartió un video en el que se aprecia parte de lo sucedido. Ese material ha circulado en redes sociales y generado reacciones entre ciudadanos, mientras la joven agregó que una comerciante de la zona le dijo haber pasado por una situación parecida.
Frente a esas denuncias, Frías Vargas pidió a las autoridades investigar lo ocurrido y fijar responsabilidades. La Policía Nacional señaló que el caso permanece bajo investigación para aclarar las circunstancias y determinar si hubo alguna actuación irregular de los agentes involucrados.
